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Regulación y Riesgos

Guía pragmática del AI Act europeo para gerentes de pymes

Qué exige realmente la nueva normativa europea de inteligencia artificial a una empresa mediana y qué precauciones inmediatas debe tomar la dirección.

Vicente Sorlí / Surpass · · Lectura 5 min

Frente al alarmismo burocrático y la indiferencia temeraria, un gerente de una pyme española debe entender tres distinciones prácticas sobre el AI Act.

1. Desarrollador frente a "desplegador"

La inmensa mayoría de pymes son desplegadoras (deployers), no desarrolladoras de modelos fundacionales. La carga técnica pesada es del fabricante del software; la de la pyme es hacer un uso legítimo, supervisado e informado. Exija contractualización por escrito a sus proveedores tecnológicos.

2. El semáforo de riesgo

  • Riesgo inadmisible (prohibido): manipulación de conducta, puntuación social ciudadana, biometría masiva en tiempo real.
  • Alto riesgo (máxima atención directiva): selección y evaluación de RRHH, concesión de crédito y solvencia comercial, componentes de seguridad en maquinaria o dispositivos. Exige evaluación previa, supervisión humana, trazabilidad y registro documental.
  • Riesgo específico (transparencia obligatoria): chatbots y atención automatizada; el usuario debe saber en todo momento que habla con una máquina.
  • Riesgo mínimo o nulo (vía libre): optimización de inventarios, rutas logísticas, mantenimiento predictivo, redacción interna. Cubre más del 85% de casos ordinarios.

3. Tres acciones que el gerente debe exigir este mes

  1. Elaborar un mapa de casos de uso de IA de una página.
  2. Revisar cláusulas de proveedores de software para exigir conformidad con el AI Act.
  3. Garantizar siempre supervisión humana (human in the loop): la IA recomienda; la persona decide, valida y firma.

Conclusión

La regulación como filtro de calidad y protección de la reputación de la empresa.